"Desigualdad digital"
Brecha digital, un factor real que explica la desigualdad social El origen del termino brecha digital (también se le denomina: participación digital, inclusión digital, división digital; actualmente se le puede considera como desigualdad) inicia con el interés existente por conocer los alcances y consecuencias de carácter social y económico que las naciones viven en las últimas décadas, con la aparición, actualización y uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación.
Se le llama brecha digital a “la separación existente entre personas (comunidades, estados, países…) que utilizan las Tecnologías de la información (TIC) como una parte rutinaria de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas y que aunque las tengan no saben cómo utilizarlas”.
Una paradoja de los actuales centros urbanos y se conecta con la brecha digital, es que a nivel micro social igualmente puede generarse en zonas comerciales o habitacionales que son favorecidas por su desarrollo económico en tanto que las no favorecidas carecen de servicio de internet en hogares y centros educativos, lo que genera desigualdades de consumo y producción de bienes y servicios en general. El panorama negativo producto de la brecha digital y sus desigualdades en nada favorecen la llamada sociedad de conocimiento que en teoría busca la integración mundial de la población en torno al uso de las TIC como base del desarrollo social, mediante la gestión y uso estratégico de información.
Los especialistas de la OCED (2004), apuntan a la existencia de dos dimensiones claramente definidas para su estudio: “la brecha digital de carácter internacional y la brecha local”.
La primera se enfoca en el estudio y análisis de la evolución tecnológica en términos de desarrollo por parte de los países industrializados y el impacto en el uso y actualización en los países con economías en desarrollo; al respecto de esta dimensión el World Bank (2016) indica que “el total de usuarios de Internet se ha triplicado con creces en una década, de 1000 millones en 2005 a una cifra estimada de 3200 millones a fines de 2015.
Esto significa que las empresas, las personas y los Gobiernos están más conectados que nunca”.
La segunda posee una característica más reducida pues se centra en el estudio de la población de una nación y su acceso a las TICS, con la finalidad de reducir la desigualdad y acrecentar la equidad e inclusión al desarrollo educativo como palanca de progreso, el informe arriba señalado señala que “en los países en desarrollo son más los hogares que poseen un teléfono móvil que los que tienen acceso a electricidad o a agua limpia, y casi el 70 % de los que se encuentran en el quintil más bajo de la escala económica de esos países posee un teléfono móvil.
Una verdad asoma entre las cifras de los organismos mundiales que monitorean la economía y su relación con el desarrollo humano, pese al creciente uso de las TICS en los procesos productivos, gestiones empresariales, modernización y actualización educativa, gestión gubernamental, la desigualdad está en aumento y aproximadamente el 60% de la población mundial carece de conexión a internet lo que se traduce en un aislamiento y falta de participación de la tendencia conocida economía digital, las razones de tal aislamiento es resultado de una serie de factores como el económico, carencia de infraestructura tecnológica relacionada con las comunicaciones, difícil acceso a zonas geográficas remotas. Se aclara que las condiciones de acceso a internet, servicios de telefonía, varían entre naciones y regiones.
fuente:http://www.eumed.net/libros-gratis/actas/2017/desigualdad/23-desigualdad-digital-y-sus-consecuencias.pdf
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